jueves, 31 de enero de 2013

Todo tiene su fin.

Ya hace tres meses que esto estaba mal, hasta que se acabo totalmente.
Me ha costado aceptarlo, pero al ver que ya no esta, toca sufrir en silencio y sonreír a la gente aunque no quieras.
Sus te quiero no eran reales, por lo menos no tan reales como los míos.
Porque lo que me ha hecho ella, yo nunca se lo hubiera hecho, porque cuando de verdad quieres a alguien, no importa la distancia, no existen otras personas, no de la misma forma.
Sólo tenía ojos para ella, para nadie más, pero por lo visto ella tenía ojos para mi y para todas, ya no volveré a creer en sus te quiero, ni en sus te echo de menos, porque todo es mentira, todo.
Han sido nueve meses, algunos mal, otros bien, pero todos los meses había alguien de por medio, y sólo por culpa de ella, que no sabe lo que quiere, lo quiere todo y así no se puede.
Pero bueno, que sí ella ha decidido eso, que le vaya bien.
Cuando al principio le dije que yo sólo era un capricho para ella, lo decía en serio, aunque ella dijera que no era así, pero visto lo visto era un capricho, un poco más largo, pero capricho es capricho.